sábado, 25 de octubre de 2008

Caracteristicas del signo lingüistico

Las cuatro características fundamentales del signo lingüístico son:

La Arbitrariedad: El vínculo que une el significado con el significante es arbitrario, el lazo que une a ambos es inmotivado; es decir que el significado puede estar asociado a cualquier nombre y que por lo tanto no existe un nexo natural entre ellos.
Por ejemplo, en los sinónimos (varios significantes y un solo significado), las lenguas(español: tiza, inglés: chalk), incluso en las onomatopeyas (español: quiquiriquí, francés: coquerico) y las exclamaciones (español:!ay!, alemán:!aua!).

La Linealidad: El signo es lineal porque el significante se desenvuelve sucesivamente en el tiempo es decir no pueden ser pronunciados en forma simultánea, sino uno después del otro, en unidades sucesivas que se producen linealmente en el tiempo.
Por ejemplo !a-c-a-b-o-d-e-ll-e-g-a-r!.

La Inmutabilidad: En primer lugar sabemos que cuando aprendemos un sistema lingüístico no nos cuestionamos por qué llama "casa" a la casa o "rosa" a la rosa, simplemente aprendemos que ese es su nombre. Entonces la inmutabilidad consiste en que la comunidad impone el uso de un signo lingüístico en un momento determinado de la evolución de una lengua. Vale decir, pues, que esta característica únicamente es posible desde una perspectiva sincrónica.
Inmutable (el signo lingüístico no puede cambiar) -----------------> Sincrónicamente (en un estado de tiempo)

La Mutabilidad: Si consideramos a la lengua desde una perspectiva diacrónica, las unidades de una lengua pueden transformarse. Por ejemplo las palabras en latín nocte y pectus que derivaron respectivamente en "noche" y "pecho".
Mutable (el signo lingüístico puede cambiar) ------------------> Diacrónicamente (a través del tiempo)

monosemia:porque la mayoria de las palabras tienen un significado para un significante

biplánica:por la combinacion inseparable del significado y el significante
articulada:porque se compone en partes más pequeÑas y se pueden separar
Cabe destacar que el signo lingüístico adquiere un valor de significación. Ej: No es lo mismo decir "pez" que "pescado". Representan lo mismo, mas pez se refiere al animal vivo, y un pescado ya está muerto y listo para comer. Este valor va a depender de las lenguas a que pertenezcan; además, el signo tiene fonemas relativos (cualquier semejanza que tengan), negativos (lo que completamente de los otros signos no son) y opositivos (cada fonema se opone a los otros fonemas). También las letras se pueden escribir de diferentes maneras siempre y cuando no se confundan con los otros sonidos. Ej: T t; R r.

Fenómenos del signo lingüístico: polisemia y metaplasmo
A lo largo del tiempo (diacronía lingüística), tanto significado como significante pueden desgastarse y sufrir cambio o fragmentación, de la misma manera que una moneda romana se desgasta y hace borrosa con el uso y hasta puede partirse.
Cuando el significado se fragmenta tiene lugar la llamada polisemia.
Cuando el significante se fragmenta ocurre lo que se denomina metaplasmo o evolución fónica.